domingo, 22 de septiembre de 2013

Una Biblioteca Diferente

Por Ana Luz Chieffo


¿Cómo producir libros a baja
escala que sirvan para contar las propias historias?  

¿Qué significa hacer un libro de papel hoy, con vistas a un futuro electrónico, y además hacer ejemplares únicos?

¿Con qué materiales, físicos y  conceptuales realizarlos?



Estas preguntas de Roger Colom, encuentran su respuesta en las producciones que los visitantes realizaron durante  los talleres que él mismo coordinó, durante la muestra Botánica Ilustrada. En éstos, distintos grupos de adultos mayores crearon  Herbarios de Naturaleza Urbana” que formaron parte de la colección de libros de la Biblioteca Popular Ambulante (Bipa), disponibles a ser consultados durante la exhibición.

Libros únicos y tangibles, realizados con materiales encontrados en la calle, con herramientas básicas como lápices, papel, pegamento y encuadernados con tornillos.
Según R. Colom, “estos libros conforman una biblioteca del momento presente, no tengo idea que pasará con esos libros dentro de 20 años, excepto en el sentido en el que puedan echar alguna luz sobre este momento. La idea es que no haya ninguna técnica en particular. En otras palabras, que cualquiera pueda hacer esto…, no hace falta ser un encuadernador, un poeta, no hace falta tener conocimientos de ningún tipo. No tiene ninguna exquisitez técnica, es democrático. El contenido es basura en un sentido literal, cosas encontradas en la calle y otros tipos de basura como publicidad, volantes,… cualquier tipo de papelería pública que encuentras en la calle”.
Los libros de la Bipa son libros cuyas páginas pueden ser intercambiables y adicionarse en el tiempo. Páginas realizadas por distintos autores con poco o nada de texto, con los más diversos y sorprendente objetos y sus fragmentos (billetes de lotería, muñecos, volantes, piezas electrónicas, envases vacíos, etc), organizados según una composición, una configuración  aleatoria, o bien un repertorio temático. Libros con pocas o muchas páginas, libros tridimensionales, pesados algunos, livianos otros.

Si estos libros sobreviviesen cientos de años,  ¿qué lecturas harán de ellos?, ¿Qué representación del pasado les proveerá su lectura?
Tal vez en ellos, el lector del futuro pueda encontrar una clave para comprender el pasado de una cultura que se empeña en proliferar y acumular objetos. Tal vez se encontrará como decía Italo Calvino, con el gesto instintivo del hombre contemporáneo: el gesto de arrojar a la basura.

Estos Herbarios de Naturaleza Urbana, son herbarios de basura,  pero una basura que destila cierta poesía, que ha permitido crear relatos personales que hablan de:



*raros muñecos (“Robot con corazón”)

"Robot con corazón"





"Autopistas Desoladas"
*paisajes ("Autopistas Desoladas")








"Giro de la Vida"





*reflexiones sobre el devenir (“Giro de la Vida”)


"Los Vicios"



*reflexiones sociales ("Los Vicios")








"Patineta a la imaginación"



* costumbres (“Patineta a la imaginación”).









Y también relatos que podemos llamar abstractos que ponen en juego relaciones formales y cromáticas.

La Bipa, es una biblioteca diferente,  no sólo porque es ambulante sino porque es una biblioteca cuyos libros son únicos, variables y cambiantes creados no sólo por poetas, sino también allí mismo por la gente que se acerca.
La Bipa es leer y producir, la Bipa es pensamiento, imaginación y acción.


Ver Galería de Colecciones y Colección de Artista


 

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La percepción de la noche en la vejez y su resignificación a través del arte

Ana Luz Chieffo No se aparta uno del mundo de modo más seguro que mediante el arte, y no se liga uno con él de modo más seguro que medi...