miércoles, 18 de octubre de 2017

La percepción de la noche en la vejez y su resignificación a través del arte

Ana Luz Chieffo

No se aparta uno del mundo de modo más seguro que mediante el arte, y no se liga uno con él de modo más seguro que mediante el arte.
J. W. Goethe

10- 11:20 PM, pintura de Verónica Palmieri















Hipótesis de trabajo

¿Qué beneficios produciría a las personas mayores conectarse con el tema de la noche?,
¿generaría resistencias difíciles de transitar?,
¿qué cuidados tendríamos que tener a la hora de tratarlo?,
¿cuál sería el mejor enfoque para ello?
¿si priorizamos la profundización en varios encuentros en lugar de realizar sólo uno?


Estos son algunas de las preguntas que nos hicimos a la hora de pensar la vinculación entre la noche y la vejez. Sabíamos que abordar la temática de la noche con personas mayores, tendría su grado de dificultad ya que la oscuridad y los riesgos que implica, aumenta su sentimiento de vulnerabilidad. Por ello nos propusimos explicitar durante los encuentros, la sensación de inseguridad y los miedos nocturnos ubicándolo en contexto, es decir: la vida en una gran ciudad como Bs. As. y los efectos que los medios de comunicación producen en la comunidad, cuando insistentemente se ocupan de hechos de violencia. Luego contrastaríamos esa percepción con otras perspectivas culturales y artísticas, con miradas románticas, oníricas, expresivas, reflexivas que permitieran ampliar la perspectiva personal de las personas mayores, mitigando la negación que el tema produce.  Para ello incorporaríamos dinámicas sensoriales que posibilitaran una mayor conexión con el tema, de cara a plasmarse en distintas situaciones expresivas.
En cuanto a la modalidad de trabajo, desarrollaríamos cuatro encuentros (tres en el centro de día y uno en la sala de exposiciones). Un primer encuentro de sensibilización (percepciones personales  sobre la noche y evocación de noches especiales) con dinámica de caldeamiento corporal, visualización con música, trabajo plástico y anticipo de la Colección Portátil con la presentación de algunas obras. Durante el segundo encuentro, desplegaríamos la Colección Portátil Paseo Nocturno para explorar e intercambiar percepciones sobre las obras de los artistas y realizaríamos una propuesta de producción basada en la obra “Sueños Suspendidos” (Gabriela Alonso). Ya en el tercer encuentro, continuaríamos trabajando sobre las obras y realizaríamos collages individuales para crear la propia luna que “alumbra y protege”. En el cuarto y último encuentro en la sala de exhibición, recorreríamos la muestra Paseo Nocturno, exploraríamos las obras y conversaríamos a partir de ellas. Para cerrar, compartiríamos un paseo por el Jardín botánico o por el Parque Avellaneda.

De esta manera desarrollaríamos una secuencia que permitiría abordar el tema sin apuros, ahondar en sus potencialidades e incluir instancias de creatividad. 

Paseo Nocturno, Colección número 6, como Colección Portátil y muestra en sala de exhibición






Ilumina algunos de los múltiples sentidos que la noche depara. Miradas que exploran el vínculo simbólico entre la luna y la madre, espacios y hábitos nocturnos en la ciudad, los animales de la noche, los mitos, la relación con la literatura, el paisaje natural y los sueños. La noche como acceso al universo infinito y también como el tiempo de conexión con lo fantástico y el misterio.

Artistas Expositores: Patricia Gayone / Miriam Arrube / Federico Viegener / Gabriela Alonso / Eugenia Demarchi / Eugenia Ochoa / Ana Efrón / Verónica Palmieri / Carlos Coccia / Lorena Fernández / Hernán Salvo / Cecilia Azniv Lutufyan / Diego Spivacow / Rita Hampton / Isol / Daniel Juárez/ Claudia Cambours.


La noche para las personas mayores

La noche es vivida dentro de las casas, las personas mayores no transitan la ciudad, prevaliendo en ellos el sentimiento de soledad, inseguridad y angustia “miedo a que me pase algo”. Por otro lado, es experimentado como un tiempo largo y silencioso, donde aparecen los dolores, el temor a los sonidos desconocidos, el insomnio, no saber qué hacer y los recuerdos.


Evocación de “Noches especiales” como estrategia para recuperar las propias vivencias placenteras

Quisimos evocar noches reales vividas por ellos en las que prevaleciera una
percepción positiva. La intención fue invitar a redimensionar la mirada sobre la noche, reencontrándose con esos recuerdos que reconfortan y que forman parte de sus vidas.
Fue así que aparecieron recuerdos de cenas familiares, de viajes y aventuras (la luna y el mar en la localidad de Las Grutas), noches divertidas (en la Av. Corrientes), noches de lectura con los hijos y nietos, paisajes nocturnos de los lugares donde nacieron o vivieron (el campo pampeano, el puerto de Valparaíso), saberes sobre los efectos de las fases de la luna (siembra, crecimiento del cabello, nacimientos, etc).







La noche a través del arte

Durante los encuentros (centros de día y en las salas de exhibición), algunas de las obras más abordadas por las personas mayores fueron:

Eugenia Demarchi, colores y una forma que se repite despiertan los sentidos

"Aguas Rumorosas", objeto de Eugenia Demarchi




Esta obra generó distintas interpretaciones, algunos vieron alfombras de flores con tonalidades similares donde el aislado color amarillo, genera un efecto de contraste que fue comparado con los contrastes de la vida donde el otro, es vivido como diferente.
 Al respecto, las formas repetidas, permitieron a Rita (persona mayor voluntaria de Pequeñas Colecciones) relacionar con los seres humanos, todos iguales pero distintos a la vez. Para otras personas, las formas y colores recuerdan  las profundidades del mar y  un órgano viviente donde están los aún por nacer. También hubo quienes asociaron la obra con un ataúd alegre realizado con amor, no una lápida de tristeza y lágrimas como suelen ser...





En la Colección Portátil, la artista mostró un fragmento de la obra que circuló entre el grupo donde el tacto permitió el reconocimiento del material textil, de sus texturas y formas.
















Miriam Arrube, la infancia como disparador para evocar y reconocerse

"La Noche", libro de artista, Miriam Arrube


Esta artista presentó dos trabajos diferentes:  en el libro “La Noche” (Colección Portátil) la luna aparece como metáfora de la madre evocada a través de la canción de cuna que su madre le cantaba. La letra de esta canción enseguida trajo recuerdos de otras canciones de cuna y en uno de los grupos, el inicial tarareo, se convirtió en un canto compartido.

"Para irse a dormir", instalación de Miriam Arrube
En la sala de exhibición Mirian Arrube, presentó la obra “Para irse a dormir” elegida por Emilce Casinelli (persona mayor voluntaria de Pequeñas Colecciones) para desarrollar su intervención. Ella propuso evocar los cuentos tradicionales y relatar entre todos “Caperucita Roja”, historia citada por la artista en su obra. Fue así que el cuento se recompuso a través del recuerdo colectivo permitiendo hablar de los miedos infantiles y de los miedos que ellos como personas mayores, sienten durante la noche. Cabe señalar aquí dos intercambios verbales entre compañeras de grupo: 

tengo miedo a morirme mientras duermo” fue contestado 
con “es lo mejor que te puede suceder..te vas placenteramente" y " es el pero momento del día porque no puedo dormir", recibió como sugerencia realizar lecturas reconfortantes, como un recurso para estimular el descanso y apaciguar el miedo.

Esta obra también generó conversaciones sobre los cambios en las modalidades de lectura. Ante las primeras afirmaciones “absolutas” del reemplazo de los libros por las tablets en la actualidad, algunos integrantes abuelos, refirieron que así como les leían a sus hijos, ahora les leen a sus nietos.

Federico Viegener, escenas deseadas conectan con sensaciones de libertad y vivencias

Las escenas cotidianas en plena naturaleza nocturna con cielos abiertos iluminados por las estrellas, produjeron extrañeza en los momentos iniciales de la observación, pero luego despertaron charlas sobre la sensación de libertad, recuerdos de cielos estrellados “noches durmiendo frente al río Paraná” y reflexiones sobre la necesidad de cuidar el planeta  así como cuidamos nuestras casas. Se habló de que en la ciudad es casi imposible mirar el cielo y disfrutar del espectáculo celeste, es entonces cuando "nos olvidamos de la maravilla que es la noche".


"Habitar", Fotografía, Federico Viegener


Gabriela Alonso, el valor de los rituales personales y cotidianos


Las almohadas “suspendidas” despertaron gran curiosidad, el reconocimiento de que se trataba de un elemento cotidiano y usado, dió pie para hablar de ellas como: “confidente que nos ayuda a encontrar soluciones”, "lo consulto con la almohada"; "nos acunan los sueños". Se reflexionó sobre el tiempo que pasamos sobre ellas y del placer que produce apoyar la cabeza en su cuerpo blando.
El “libro rollo” (fundas de almohadas donde están inscriptos los sueños de quienes las usaron), presentado en la Colección Portátil, permitió hablar de los sueños, de su carácter absurdo y de su necesidad como elaboración de los pensamientos, sensaciones y sentimientos diurnos y también como proyección de deseos.

La presencia de almohadas y fundas reales, generó conversaciones sobre las prácticas artísticas que incluyen la vida cotidiana así como en su momento lo hizo Antonio Berni o Marta Minujín. 

"Sueños Suspendidos II", Instalación, Gabriela Alonso


Libro rollo "Sueños Suspendidos", Gabriela Alonso








Claudia Cambours, la ausencia como espejo 

"Deconstruir vacio" de la serie Ausencias, objeto, Claudia Cambours
 La temática de la ausencia abordada por la obra (cama matrimonial donde un sólo volumen sugiere la presencia de un cuerpo), generó atracción y también resistencia, estaba quien se detenía especialmente y quien, habiéndola visto, quería alejarse. Sobre la misma, se dijo " hay alguien que se fue, el marido no está, tal vez se murió o se separaron…", otra de las mujeres de los grupos contestó “el lugar vacío en la cama me habla de espera…”. Cabe aclarar que esta última alternativa, resultó estimulante para varias de las presentes, hubo quien dijo que aún no perdía las esperanzas de encontrar compañero... 

Sensibilización plástica. Los lenguajes del arte como medios de expresión…

Los dibujos surgidos después de la visualización, representaron en gran parte paisajes de infancia o lugares donde fueron felices. Ante los pocos casos que manifestaron no saber dibujar, se los animó a probar y jugar con los materiales, ya que la intención fue generar una oportunidad para conectarse con los colores y formas placenteramente y expresarse cada uno a su manera sin exigencias.






En el caso del collage “la luna que alumbra y protege”, el propósito fue crear una especie de talismán que diera cuenta de las cualidades de la noche.  Si bien se propuso mediante una breve explicación, distintas posibilidades para organizar los materiales sobre el soporte circular, la tendencia fue a ilustrar. Aparecieron entonces miradas sobre la mujer, deseos, paisajes….






En la actividad sobre los sueños, la intención fue replicar la acción propuesta por la artista expresando en palabras un deseo o sueño no cumplido apuntando a una mirada de futuro. Algunos de los sueños expresados fueron: caminar entre nubes”, “formar parte de un equipo de radioaficionados” o “seguir siendo autoválida”.

 




















Encuentro con las voluntarias. Cuando otro mayor ofrece una mirada amorosa que sostiene y dignifica




Rita Croci
Sin duda, la presencia de las voluntarias Rita Croci durante todo el proyecto y Emilce Casinelli en los encuentros en el Jardín Botánico, aportaron riqueza y profundidad al proceso. Sus intervenciones sabias y oportunas, fueron determinantes para vincular las conversaciones sobre arte con los propios procesos de envejecimiento, desde un lugar de reconocimiento y valoración.
En todo momento la mirada de Rita observó las reacciones corporales de los integrantes, detectando a aquellas personas que aún presentes físicamente, estaban “ausentes” en la dinámica grupal. Podríamos decir que su mirada se posó sobre lo particular y lo grupal atendiendo al entramado vincular.                                                                                               
El grupo junto a Emilce Casinelli indagando la obra de Claudia Cambours

 “Mis vivencias emocionales fueron muy fuertes al constatar las respuestas de los adultos mayores en la expresión de sus facciones. Una creciente vivacidad gestual, las sonrisas que desde mi punto de vista evidenciaban los efectos favorables que los estímulos producían en ellos. En sus palabras advertía sus valores, sus experiencias vitales, sus deseos, proyectos y en algunos casos, silencios quizás provenientes de sus limitaciones físicas y/o su cansancio”.
Me impresionó el dibujo de un participante con un llamativo sobrepeso que dividió su dibujo en dos sectores, el superior todo negro y el inferior de una tonalidad amarillenta. Cuando habló dijo más o menos lo siguiente: “Tengo sesenta y dos años. Yo ya he vivido lo que tenía que vivir…” Fue en ese instante que apareció en mí una reacción puesta en palabras de confianza en su posibilidad no sólo de vivir más sino de vivir mejor por sus cualidades humanas, su inteligencia y su sonrisa bondadosa. Otro de los integrantes del grupo apenas pudo trazar un garabato por el temblor de su mano. Allí también nació en mí la necesidad de conectarme con él a otro nivel. Le tendí la mano y mantuve su mano en la mía durante un rato mientras lo miraba. Noté que este hombre inexpresivo hasta entonces, adquiría una tibia energía que a mí personalmente me hizo muy feliz”.
El aporte de las voluntarias ha sido revelador, no sólo en cuanto al vínculo afectivo con las personas mayores que se sienten miradas, comprendidas y destinatarias de palabras reconfortantes y esperanzadoras, sino en relación también al propio proceso de transformación,  “cuántas posibilidades puede tener un adulto mayor al asumir un voluntariado, una militancia social, una responsabilidad comunitaria y cuanta gratificación se obtiene cuando la respuesta y las devoluciones concretadas en sonrisas, palabras y gestos nos aseguran que la tristeza del no poder hacer lo que hacíamos en nuestra juventud, ahora tiene otras formas que justifican el sentido de la vida” (Rita Croci).

Algunas Conclusiones

Por tercer año consecutivo la Colección Portátil recorrió distintos centros de día construyendo con los grupos una memoria compartida, donde nuestra presencia se vinculaba con las actividades realizadas sobre el agua (2015) y sobre el papel (2016). Durante este año hasta la fecha, hemos trabajado con nueve grupos (centros de día y otros)  y con 409 personas mayores.

Abordar la temática de la noche con personas mayores sin duda fue un desafío y también un inmenso aprendizaje para nosotras. Creemos que las personas mayores pudieron:

-Expresar sus miedos contextualizándolos en función de las particularidades personales y etáreas. Y al poder compartirlos, los hizo sentir menos solos.

-Conectarse con sus propias experiencias pasadas, sus noches especiales e inolvidables los fortalecieron como sujetos portadores de experiencias saludables.

-Vincular la noche con lo “otro / desconocido” permitió hablar de la otredad, como lo diferente y a veces rechazado, pudiendo los “otros” ser los compañeros, las ideas o lo nuevo…

-Expresarse creativamente a través de un collage o un dibujo con materiales y propuestas nuevas, generó situaciones de placer, muchos se sorprendían ante lo que habían podido realizar.

-Intercambiar opiniones y puntos de vista personales, les posibilitó contrastar y/o movilizar el propio pensamiento.

-Reconocerse en rituales y hábitos cotidianos abrió oportunidades para darse  a conocer, validando las propias vivencias.

-Confrontarse con referentes de envejecimiento saludable, quienes habiendo superado los 80 años, eligieron el arte y la actividad social como proyectos de vida en la vejez, los posicionó ante un espejo de salud.

-Continuar conociendo la diversidad de formatos y prácticas del arte contemporáneo, les aportó instrumentos para disfrutar de otras propuestas artísticas en la ciudad.

El ciclo de cuatro encuentros fue variando adaptándolo a nuestras posibilidades y a las de cada grupo. Por otra parte, al plantear cada encuentro como autónomo, permitió que personas que no participaron de los anteriores, pudieran ser parte en alguno de ellos. La secuencia nos posibilitó diversificar y profundizar las propuestas sensoriales y de creatividad.
En ocasiones, tomó un rato lograr que cada uno se empoderara de sus propios saberes. Y la charla comenzaba con "yo no sé nada de arte" pero de a poco, la observación se iba profundizando y las opiniones sobre las obras daban cuenta de sentidos no explícitos que, como hilos invisibles, se entramaban fortaleciendo las subjetividades. Constatamos que, al finalizar cada encuentro, siempre había sucedido una transformación de la energía y vitalidad grupal. La pregunta recurrente ¿cuándo van a volver?, o la alegría que manifestaban cuando llegábamos al 2° o 3° encuentro fue un elocuente signo de la buena recepción de la propuesta, que alteraba las rutinas y abordaba temas que los conectaron con sus vidas ubicándolos como protagonistas, que recuerdan, imaginan, sueñan, se expresan, crean, reflexionan y miran hacia adelante.
Advertimos además que esta trayectoria de experiencias con el arte, ya está teniendo sus frutos. En las visitas a la muestra en sala de exhibición, fue notoria la confianza para referirse a las obras, hubo inclusive quien comparó la obra pequeña de la Colección Portátil, con la expuesta en la sala, donde la obra de mayor porte, impacta más sensiblemente y facilita que la percepción se complejice. Además, los paseos al aire libre por el Jardín Botánico y el Parque Avellaneda, son muy valorados como oportunidades para conocer o reencontrarse con lugares placenteros y públicos. 



Por todo lo señalado hemos transitado un buen proceso, por supuesto que nos hemos encontrado con algunas dificultades que buscaremos transformar en próximos desafíos. Al respecto pensamos que podríamos incrementar la comunicación y la continuidad entre los grupos y el Proyecto Pequeñas Colecciones a través de su sitio en Facebook (https://www.facebook.com/pcolecciones/), no sólo para  acceder a las reseñas y fotografías de cada encuentro y así reencontrarse con lo vivido, sino también para disponer de toda la información cultural que allí pueden encontrar. Especialmente intentarlo en los centros que cuentan con equipamientos tecnológicos, pudiéndose incorporar a esta dinámica, las personas que aún no manejan internet.  Cabe aclarar al respecto, que en esta red social ya existe una base documental de 5 años de trabajo compartido con el Programa Centros de Día.
Otra de las apuestas a futuro es tender a que mayor cantidad de concurrentes por Centro disfruten de las actividades, para ello buscaremos mejorar la difusión previa a la visita de la Colección Portátil, nos planteamos  encontrar medios que nos ayuden a facilitar el recordar, encuadrar y difundir la actividad entre las personas mayores.

Por último, creemos que el reto inicial de incorporar la temática de la noche a través del arte, permitió que las personas mayores resignificaran su percepción sobre la nocturnidad o al menos pudieran contrastarla con otras perspectivas, en un proceso que los posicionó como sujetos protagonistas. O en palabras de Rita: “Comprendí la enorme importancia de la conexión con cada miembro del grupo sintiendo su lugar de origen como vínculo no explicitado pero muy poderoso para llegar a la "interioridad", a veces inexplorada pero que el arte hace aflorar cuando se dan las condiciones que Pequeñas Colecciones crea para la verbalización de emociones, sensaciones y opiniones.  En otras palabras, creo que el conocimiento y la valoración de la procedencia, las raíces, las manifestaciones verbales, las no verbales, las miradas, las sonrisas, los desplazamientos de cada adulto mayor componen el "camino" para la incorporación de los mensajes.”

Pequeñas Colecciones con personas mayores:
Curadora: Laura Romano
Inclusión Cultural: Soledad Giannetti
Coordinadora Ana Luz Chieffo

Pequeñas Colecciones se desarrolla en el ámbito de la Dirección General de Promoción Cultural (GCBA).



La percepción de la noche en la vejez y su resignificación a través del arte

Ana Luz Chieffo No se aparta uno del mundo de modo más seguro que mediante el arte, y no se liga uno con él de modo más seguro que medi...